otra parte. Ahora que la mayor parte de aquello a lo que nos oponíamos ha sido abolido, ¿de qué sirve revivir viejas controversias? Ni siquiera mencionaremos los puntos en los que el sistema actual nos parece todavía susceptible de mejora, pues hay razones para esperar que pronto sea modificado, y de una manera muy satisfactoria. Baste decir que las Facultades confieren ahora un nuevo diploma, el Diplôme d'études supérieures, que todos los estudiantes tienen derecho a solicitar, pero que los candidatos a la agrégation están obligados a obtener. Este diploma de estudios superiores, análogo al de la École des hautes études, el brevet de la École des chartes y el doctorado en filosofía de las universidades alemanas, se otorga a aquellos estudiantes de historia que, calificados por una cierta trayectoria académica, han superado un examen en el que las pruebas principales son, además de preguntas sobre las "ciencias" auxiliares de la investigación histórica, la redacción y la defensa de una monografía original. Todo el mundo reconoce ahora que "el examen para el diploma de estudios dará excelentes frutos, si la vigilancia y la conciencia de los examinadores lo mantienen en su debido valor".
V. En resumen, los atractivos de la preparación para los grados han aportado a las Facultades una multitud de estudiantes. Pero, bajo el antiguo sistema de exámenes para la licenciatura y para la agrégation, la preparación para los grados era una