los hechos, debo remontarme al comienzo del asunto.
“Has de saber que mi abuelo tuvo dos hijos: mi tío Elías y mi padre José. Mi padre tenía una pequeña fábrica en Coventry, que amplió en la época de la invención del ciclismo. Fue el patentado de la cubierta irrompible Openshaw, y su negocio tuvo tanto éxito que pudo venderlo y retirarse con una desahogada posición.
—Mi tío Elías emigró a América cuando era joven y se hizo hacendado en Florida, donde se decía que le había ido muy bien. En la época de la guerra luchó en el ejército de Jackson, y más tarde a las órdenes de Hood, llegando a coronel. Cuando Lee depuso las armas, mi tío regresó a su plantación, donde permaneció tres o cuatro años. Alrededor de 1869 o 1870 volvió a Europa y adquirió una pequeña propiedad en Sussex, cerca de Horsham. Había hecho una fortuna considerable en los Estados Unidos, y su motivo para abandonarlos fue su aversión a los negros y su desagrado por la política republicana de concederles el derecho al voto. Era un hombre singular, feroz y de genio pronto, muy grosero cuando se enojaba, y de un carácter de lo más solitario. Durante todos los años que vivió en Horsham, dudo que llegara a pisar la ciudad. Tenía un jardín y dos o tres campos alrededor de su casa, y allí hacía su ejercicio, aunque muy a menudo, durante semanas enteras, no salía de su habitación. Bebía mucho brandy y fumaba muchísimo, pero no recibía a nadie ni quería amigos, ni siquiera a su propio hermano.
“No le importaba; de hecho, me tomó cariño, pues por