servicio y armar un escándalo en la iglesia?
Volví a mirarlo, y pareció saber lo que estaba pensando, pues se llevó el dedo a los labios para indicarme que guardara silencio. Entonces lo vi garabatear en un pedazo de papel, y supe que me estaba escribiendo una nota.
Al pasar junto a su banco de la iglesia al salir, le dejé caer mi ramo, y él me deslizó la nota en la mano cuando me devolvió las flores. Era solo una línea pidiéndome que me reuniera con él cuando me hiciera una señal para hacerlo. Por supuesto, ni por un momento dudé de que mi primer deber era ahora con él, y decidí hacer exactamente lo que él pudiera indicarme.
—Cuando regresé, se lo conté a mi doncella, que lo había conocido en California y siempre había sido amiga suya. Le ordené que no dijera nada, que preparara algunas cosas y me tuviera listo el abrigo largo. Ya sé que debí haber hablado con lord St. Simon, pero era horriblemente difícil delante de su madre y de toda esa gente importante. Simplemente tomé la decisión de huir y dar explicaciones después.
No llevaba diez minutos en la mesa cuando vi a Frank por la ventana, al otro lado de la calle. Me hizo señas y luego empezó a caminar hacia el Parque. Me escabullí, me puse la ropa y lo seguí. Cierta mujer vino a hablarme de no sé qué sobre lord St. Simon —por lo poco que oí, me pareció que él también tenía algún secretillo antes