que había un yacimiento de greda batanera en uno de mis campos. Sin embargo, al examinarlo, descubrí que dicho yacimiento era comparativamente pequeño, y que formaba un enlace entre otros dos mucho mayores a la derecha y a la izquierda —ambos, no obstante, en los terrenos de mis vecinos—.
Estas buenas gentes ignoraban por completo que sus tierras contenían algo tan valioso como una mina de oro. Naturalmente, me convenía comprar sus tierras antes de que descubrieran su verdadero valor, pero desgraciadamente no tenía capital para poder hacerlo.
Sin embargo, confié el secreto a algunos de mis amigos, y ellos sugirieron que debiéramos explotar silenciosa y secretamente nuestro propio pequeño yacimiento y que de esta manera ganaríamos el dinero que nos permitiría comprar los campos vecinos. Esto es lo que llevamos haciendo desde hace algún tiempo, y para ayudarnos en nuestras operaciones instalamos una prensa hidráulica.
Esta prensa, como ya he explicado, se ha descompuesto y deseamos su consejo sobre el asunto. Sin embargo, guardamos nuestro secreto con mucho celo, y si una vez se supiera que hemos tenido ingenieros hidráulicos viniendo a nuestra pequeña casa, pronto despertaría sospechas y entonces, si los hechos salieran a la luz, sería el fin de cualquier oportunidad de conseguir estos campos y llevar a cabo nuestros planes.
Por eso le he hecho prometerme que no le dirá a ningún ser humano que va a Eyford esta noche. ¿Espero haberme explicado con total claridad?
—Le sigo perfectamente —dije—. El único punto que no terminé de comprender es qué utilidad podría darle a una prensa hidráulica en la excavación de greda de batanero, la cual,