cortarte el cabello muy corto antes de venir con nosotros?”
—Apenas podía dar crédito a mis oídos. Como usted mismo puede observar, señor Holmes, mi cabello es bastante abundante y de un tinte castaño bastante peculiar. Se ha considerado artístico. No podría ni pensar en sacrificarlo de esa manera tan ligera.
—«Temo que eso sea del todo imposible», dije. Él me había estado observando con impaciencia con sus pequeños ojos, y pude ver cómo una sombra cruzaba su rostro mientras hablaba.
—«Me temo que es de todo punto indispensable —dijo él—. Es un capricho de mi esposa, y los caprichos de las damas, ya sabe usted, señora, a los caprichos de las damas hay que darles el gusto. ¿Y conque no se va a cortar el pelo?»
—«No, señor, la verdad es que no podría», respondí con firmeza.
« “Ah, muy bien; entonces eso zanja la cuestión por completo. Es una pena, porque en los demás aspectos usted habría resultado realmente muy adecuada. En tal caso, señorita Stoper, será mejor que inspeccione a algunas más de sus jóvenes”.
“La encargada había estado todo este tiempo ocupada con sus papeles sin dirigirnos una sola palabra a ninguno de los dos, pero ahora me miró con tanto fastidio en el rostro que no pude evitar sospechar que había perdido una buena comisión por mi negativa.
«—¿Desea que su nombre siga constando en los libros? —preguntó ella.
“ ‘Si me hace el favor, señorita Stoper’.
—«Pues, en verdad, parece bastante inútil, ya que rechaza las más excelentes ofertas de esta manera —dijo ella con acidez—. Difícilmente puede esperar que nos esforcemos en encontrarle otra oportunidad semejante. Muy buenos días, señorita