en el gobierno de las diez tribus— su descendiente, nuestro autor tenía razones para evitar decir que Dios lo había destinado a los herederos, cuando eso no se sostenía en una sucesión que nuestro autor no podía refutar; y así ha dejado su sucesión tan indeterminada como si no hubiera dicho nada al respecto: pues si el poder real es dado por Dios a un hombre y a su descendencia, tal como la tierra de Canaán fue dada a Abraham y a su simiente, ¿no han de tener todos ellos un derecho a él, todos de compartirlo? Y uno bien puede afirmar que, mediante la concesión de Dios a Abraham y a su simiente, la tierra de Canaán debía pertenecer a uno solo de su simiente con exclusión de todos los demás, del mismo modo que por la concesión divina de dominio a un hombre y a su descendencia, este dominio debía pertenecer en exclusiva a uno de sus descendientes con exclusión de todos los
¿Pero cómo probará nuestro autor que, cuandoquiera que Dios hizo elección de alguna persona especial para ser rey, tuvo la intención de que «la (supongo que se refiere a su) descendencia también se beneficiara de ello»? ¿Se ha olvidado ya de Moisés y Josué, de quienes dice en esta misma sección que «Dios, por un cuidado especial, los eligió para gobernar como príncipes», y de los jueces que Dios suscitó? ¿No tenían estos príncipes, al tener la misma autoridad de la suprema paternidad, el mismo poder que tenían los reyes; y al ser elegidos especialmente por Dios mismo, no debiera su descendencia haber tenido el beneficio de esa elección tanto como la de David o la de Salomón? Si estos tuvieron la autoridad paternal puesta en sus manos inmediatamente por Dios, ¿por qué no tuvo su descendencia el beneficio de esta concesión en una sucesión a este poder? O si la tuvieron como herederos de Adán, ¿por qué no disfrutaron sus herederos de ella después de ellos por derecho descendente hacia ellos?, pues no podían ser herederos los unos de los otros. ¿Era el poder el mismo, y del mismo origen, en Moisés, Josué y los jueces, que el que era en David y los reyes, y era heredable en el uno y no en el otro? Si no era autoridad paternal, entonces el pueblo de Dios mismo fue gobernado por quienes no tenían autoridad paternal, y esos