¡Tú, quienquiera que seas! ¡Tú, hija o hijo de Inglaterra! ¡Tú de las poderosas tribus e imperios eslavos! ¡Tú, ruso en Rusia! ¡Tú, de oscura ascendencia, negro, de alma divina, de gran estatura, de hermosa cabeza, noblemente formado, magníficamente destinado, en pie de igualdad conmigo!
¡Tú, noruego! ¡Sueco! ¡Danés! ¡Islandés! ¡Prusiano! ¡Español de España! ¡Portugués! ¡Francesa y francés de Francia! ¡Belga! ¡Amante de la libertad de los Países Bajos! (estirpe de la que yo mismo desciendo;) ¡Tú, fornido austríaco! ¡Lombardo! ¡Huno! ¡Bohemio! ¡Granjero de Estiria! ¡Vecino del Danubio! ¡Trabajador del Rin, del Elba o del Weser! ¡Tú también, trabajadora! ¡Sardo! ¡Bávaro! ¡Suabo! ¡Sajón! ¡Valaco! ¡Búlgaro! ¡Romano! ¡Napolitano! ¡Griego! ¡Ágil matador en la arena de Sevilla!
¡Tú, montañero que vives sin ley en el Tauro o el Cáucaso!
¡Tú, boyero de Bujará que vigilas a tus yeguas y sementales pastando!
¡Tú, persa de hermoso cuerpo que a todo galope en la silla disparas flechas al blanco!
¡Tú, chino y china de la China! ¡tú, tártaro de la Tartaria!
¡Tú, mujeres de la tierra subordinadas en vuestras tareas!
¡Tú, judío que viajas en tu ancianidad a través de todo peligro para pisar una vez suelo sirio! ¡Ustedes, otros judíos que esperan en todas las tierras a su Mesías! ¡Tú, armenio reflexivo que meditas junto a algún arroyo del Éufrates! ¡Tú que escudriñas entre las ruinas de Nínive! ¡Tú que asciendes al monte Ararat!