él ya ha muerto, El único hijo ha muerto.
Pero la madre necesita estar mejor,
- Ella de esbelta figura vestida de negro en este momento,
- De día sus comidas intactas, luego de noche durmiendo a ratos, despertando a menudo,
- En la vigilia de medianoche, llorando, anhelando con un hondo anhelo,
- ¡Oh, si pudiera retirarse desapercibida, escapar de la vida en silencio y retirarse,
- Para seguir, para buscar, para estar con su querido hijo muerto.
Vigil Strange I Kept on the Field One Night
Vigilia extraña guardé en el campo una noche; Cuando tú, mi hijo y mi camarada, caíste a mi lado ese día, Una sola mirada lancé que tus caros ojos devolvieron con una mirada que jamás olvidaré, Un roce de tu mano con la mía, ¡oh, muchacho!, alzada mientras yacías en el suelo, Luego avancé raudo en la batalla, en la reñida batalla, Hasta que tarde en la noche, relevado, al lugar por fin de nuevo me abrí paso, Te hallé en la muerte tan frío, querido camarada, hallé tu cuerpo, hijo de besos respondones, (nunca más en la tierra respondones,) Descubrí tu rostro bajo la luz de las estrellas, curioso el escenario, fresco soplaba el moderado viento nocturno, Largamente allí y entonces en vigilia me quedé, tenuemente a mi alrededor extendiéndose el campo de batalla, Vigilia maravillosa y vigilia dulce allí en la noche frágil y silenciosa, Mas ni una lágrima cayó, ni siquiera un suspiro prolongado, largo, largo tiempo miré, Luego, sobre la tierra parcialmente reclinado, me senté a tu lado apoyando la barbilla en mis manos, Pasando horas dulces, horas inmortales y místicas contigo, queridísimo camarada —ni una lágrima, ni una palabra, Vigilia de silencio, amor y muerte, vigilia por ti, mi hijo y mi soldado, Mientras silenciosas las estrellas avanzaban allá arriba, al este