- Mirad, todos los ciudadanos ordenados—¡mirad desde las ventanas,
El comité abre la caja, monta las costillas regias, pega aquellas que no se sostienen, encaja el cráneo sobre las costillas y encaja una corona sobre el cráneo.
Te has tomado la revancha, viejo amigo; la corona ha recuperado lo suyo, y mucho más que lo suyo.
Métete las manos en los bolsillos, Jonathan; desde hoy eres un hombre hecho y derecho, eres de lo más simpático, y aquí tienes uno de tus tratos.
Europa
Los años 72 y 73 de estos Estados
De repente, de su cubil rancio y somnoliento, el cubil de los esclavos, Como un relámpago saltó medio asustado de sí mismo, Sus pies sobre las cenizas y los harapos, sus manos apretadas a las gargantas de los reyes.
¡Oh esperanza y fe! ¡Oh doloroso final de las vidas de patriotas exiliados! ¡Oh tantos corazones enfermos! Volveos hacia este día y renovaos.
¡Y vosotros, pagados para envilecer al Pueblo —mentirosos, ¡atención! No por incontables agonías, asesinatos, lujurias, Por robos de la corte en sus múltiples viles formas, sacándole con maña al pobre su jornal de su sencillez, Por tantas promesas juradas por labios reales y rotas y de las que se burlaban al romperlas,