Con nada que mostrar ideado de sus años ociosos, Ni casas ni tierras, ni prendas de gemas u oro para mis amigos, Empero ciertos recuerdos de la guerra por ti, y después de ti, Y pequeños suvenires de campamentos y soldados, con mi amor, Los uno y lego en este haz de cantos.
Pensive on Her Dead Gazing
Pensativa contemplando a su muerto oí a la Madre de Todas, Desesperada ante los cuerpos destrozados, contemplando las formas que cubrían los campos de batalla, (Cuando el último cañón cesó, pero el olor del humo de pólvora perduraba,) Mientras llamaba a su tierra con voz doliente al tiempo que avanzaba, Absorbedlos bien, oh tierra mía, exclamó, os ruego que no perdáis a mis hijos, que no perdáis un solo átomo, Y vosotros arroyos absorbedlos bien, tomando su querida sangre, Y vosotros lugares locales, y aires que flotáis arriba ligera e impalpablemente, Y todas vosotras esencias de suelo y brote, y vosotros, abismos de mis ríos, Y vosotras laderas de montaña, y los bosques donde la sangre de mis queridos hijos goteando enrojeció, Y vosotros árboles hasta vuestras raíces para legarlo a todos los árboles futuros, A mis muertos absorbed, del Sur o del Norte, los cuerpos de mis jóvenes absorbed, y su preciosa, preciosa sangre, Que guardando en fideicomiso para mí, devolvedme fielmente muchos años después, En esencia invisible y olor de superficie y hierba, siglos después, En aires soplados de los campos devolvedme a mis amores, devolvedme a mis héroes inmortales, Exhaládmelos siglos después, respiradme su aliento, que no se pierda un solo átomo,