Que no se oiga la voz del niño, ni los ruegos de la madre, Haced temblar hasta los caballetes con los muertos que yacen esperando los fúnebres carruajes, Tan fuerte golpeáis, oh temibles tambores—tan fuerte, oh bugles, sopláis.
Desde Paumanok empezando vuelo como un pájaro
Desde Paumanok partiendo vuelo como un ave, Alrededor y alrededor para elevarme a cantar la idea de todo, Al norte dirigiéndome para cantar allí cantos árticos, A Kanada hasta absorber Kanada en mí mismo, a Michigan luego, A Wisconsin, Iowa, Minnesota, para cantar sus cantos, (son inimitables;) Luego a Ohio y a Indiana para cantar los suyos, a Misuri y Kansas y Arkansas para cantar los suyos, A Tennessee y Kentucky, a las Carolinas y a Georgia para cantar los suyos, A Texas y así siguiendo hacia arriba rumbo a California, para vagar aceptado en todas partes; Para cantar primero, (al golpe del tambor de guerra si fuere menester,) La idea de todo, del mundo occidental uno e inseparable, Y luego el canto de cada miembro de estos Estados.
Song of the Banner at Daybreak
Levantaos, oh días, de vuestros abismos insondables
Virginia—El Oeste
El noble patriarca caído en malos días, lo vi con la mano en alto, amenazante, blandiendo,