¡Oh nubes! ¡Oh lluvia y nieves! ¡Oh día y noche, pasaje hacia vosotros!
¡Oh sol y luna y todas vosotras estrellas! ¡Sirio y Júpiter! ¡Travesía hacia vosotros!
¡Pasaje, inmediato pasaje! ¡la sangre me arde en las venas! ¡Fuera, oh alma! ¡iza al instante el ancla!
¡Cortad las amarras—izad velas—desplegadlas todas! ¿No hemos estado aquí plantados como árboles en la tierra lo bastante? ¿No nos hemos arrastrado aquí lo bastante, comiendo y bebiendo como simples brutos? ¿No nos hemos oscurecido y aturdido con libros lo bastante?
Zarpa — navega tan solo hacia las aguas profundas, Temeraria oh alma, explorando, yo contigo, y tú conmigo, Pues vamos hacia donde el marino aún no se ha atrevido a ir, Y arriesgaremos la nave, a nosotros mismos y todo.
¡Oh, valiente alma mía! ¡Oh, más, más lejos navega! ¡Oh, alegría audaz, pero segura! ¿No son acaso todos los mares de Dios? ¡Oh, más, más, más lejos navega!