Oh vasto Orbe, flotando en el espacio,
- Cubierto por todas partes de visible poder y hermosura,
- Luz y día alternantes y la densa oscuridad espiritual,
- Indecibles y altas procesiones de sol y luna e innumerables estrellas arriba,
- Abajo, la múltiple hierba y las aguas, animales, montañas, árboles,
- Con inescrutable propósito, alguna oculta intención profética,
Ahora por primera vez parece que mi pensamiento comienza a abarcarte.
Desciendo desde los jardines de Asia radiantes, Adán y Eva aparecen, luego su miríada de descendientes tras ellos,
- Errantes, anhelantes, curiosos, con exploraciones inquietas,
- Con interrogantes, desconcertados, amorfos, febriles, con corazones nunca felices,
- Con ese estribillo triste e incesante, ¿Por qué alma insatisfecha? y ¿Hacia dónde oh vida burlona?
Ah, ¿quién consolará a estos niños febriles? ¿Quién justificará estas inquietas exploraciones? ¿Quién dirá el secreto de la tierra impasible? ¿Quién la unirá a nosotros? ¿Qué es esta Naturaleza separada tan antinatural? ¿Qué es esta tierra para nuestros afectos?
(tierra desamorada, sin un latido que responda al nuestro, Tierra fría, el lugar de las tumbas.)
Mas ten por seguro, alma, que el primer propósito persiste y se llevará a cabo,
Quizá incluso ahora ha llegado el momento.