los unos a los otros se volverán invencibles, Ellos harán aún victoriosa a Columbia.
Hijos de la Madre de Todos, aún seréis victoriosos,
Aún os burlaréis con desdén de los ataques de todo el resto de la tierra.
Ningún peligro arredrará a los amantes de Columbia,
Si es necesario, mil se inmolarán severamente por uno.
Uno de Massachusetts será camarada de un misuano,
De Maine y de la ardiente Carolina, y otro, un oregonés, serán tres amigos en uno,
Más preciosos el uno para el otro que todas las riquezas de la tierra.