¡Oh años y tumbas! ¡Oh aire y suelo! ¡Oh muertos míos, dulce aroma! Exhaladlos, perenne dulce muerte, años, siglos después.
Campamentos de Verde
No solo esos campamentos de blanco, viejos camaradas de las guerras,
- Cuando ordenado el avance, tras una larga marcha,
- Con los pies doloridos y fatigosos, apenas disminuye la luz nos detenemos por la noche,
- Algunos de nosotros tan fatigados por llevar el fusil y la mochila, cayendo dormidos en el sitio,
- Otros levantando las pequeñas tiendas, y los fuegos encendidos empiezan a centellar,
- Puestos avanzados de piquetes apostados rodeando alerta por la oscuridad,
- Y una palabra dispuesta como seña, cuidadosos por la seguridad,
- Hasta que al llamado de los marañeros batiendo ruidosamente los tambores al romper el día,
- Nos levantamos refrescados, pasada la noche y el sueño, y reanudamos nuestra marcha,
- O avanzamos hacia la batalla.
He aquí los campamentos de las tiendas verdes, que los días de paz siguen llenando, y los días de guerra siguen llenando, con un ejército místico, (¿está también ordenado marchar hacia adelante? ¿está también solo deteniéndose un momento, hasta que la noche y el sueño pasen?)
Ahora en esos campamentos de verde, en sus tiendas salpicando el mundo, En los padres, niños, esposos, esposas, en ellos, en los viejos y jóvenes, Durmiendo bajo la luz del sol, durmiendo bajo la luz de la luna, contentos y silenciosos allí al fin, He aquí el poderoso campo de vivac y