¿Pensamos que la victoria es grande? Así es—pero ahora me parece, cuando no se puede remediar, que la derrota es grande, Y que la muerte y el desconcierto son grandes.
Tierras sin nombre
Naciones diez mil años antes de estos Estados, y muchas veces diez mil años antes de estos Estados,
Racimos granados de eras que hombres y mujeres como nosotros crecieron y recorrieron su curso y pasaron,
- Qué ciudades de vasta construcción, qué repúblicas ordenadas, qué tribus pastoriles y nómadas,
- Qué historias, gobernantes, héroes, tal vez superando a todos los demás,
- Qué leyes, costumbres, riquezas, artes, tradiciones,
- Qué tipo de matrimonio, qué trajes, qué fisiología y frenología,
- Qué de libertad y esclavitud entre ellos, qué pensaban de la muerte y del alma,
- Quiénes fueron ingeniosos y sabios, quiénes hermosos y poéticos, quiénes brutales y poco desarrollados,
Ni una marca, ni un registro queda—y sin embargo todo queda.
Oh, yo sé que aquellos hombres y mujeres no fueron en vano, del mismo modo que nosotros no somos en vano, yo sé que pertenecen al plan del mundo tanto como nosotros ahora le pertenecemos.
Lejos están, mas cerca de mí están, Algunos de semblantes ovales, eruditos y tranquilos, Algunos desnudos y salvajes, algunos como enormes colecciones de insectos, Algunos en tiendas de campaña, pastores, patriarcas, tribus, jinetes, Algunos merodeando por los