- Un recuerdo del destino vulgar,
- Una muestra frecuente de la vida y muerte de los obreros,
- Cada uno según su especie.
Frío azote de olas en el muelle del transbordador, aguanieve y hielo en el río, lodo medio congelado en las calles,
Un cielo gris y desanimado en lo alto, la corta y última luz del día de diciembre,
Un coche fúnebre y carruajes, el funeral de un viejo cochero de Broadway, el cortejo compuesto mayormente por cocheros.
Sosegado el trote hacia el cementerio, debidamente repica la campana de difuntos,
- Se pasa la puerta, se detiene uno ante la tumba recién cavada, los vivos descienden, el coche fúnebre se abre,
- Se saca el ataúd, se baja y acomoda, el látigo se deposita sobre el ataúd, la tierra se echa rápidamente con la pala,
- El túmulo de arriba se alisa con las palas—silencio,
- Un minuto—nadie se mueve ni habla—está hecho,
Se le ha sepultado decentemente—¿hay algo más?
Era un buen tipo, de boca suelta, temperamento rápido, no mal parecido, Pronto a dar la vida o la muerte por un amigo, aficionado a las mujeres, apostador, comía con ganas, bebía con ganas,