Ya sea que camine por las calles de Manhattan, O lance mi mirada sobre los techos de las casas hacia el cielo, O vadee con los pies desnutos por la playa apenas en la orilla del agua, O esté de pie bajo los árboles en los bosques, O hable de día con cualquiera a quien amo, o duerma en la cama por la noche con cualquiera a quien amo, O me siente a la mesa a cenar con los demás, O mire a los desconocidos enfrente de mí que viajan en el vagón, O observe a las abejas ocupadas alrededor de la colmena en una mañana de verano, O a los animales paciendo en los campos, O a los pájaros, o la maravilla de los insectos en el aire, O la maravilla de la puesta de sol, o de las estrellas que brillan tan quietas y luminosas, O la curva exquisita, delicada y fina de la luna nueva en primavera; Estos junto con los demás, todos y cada uno, son para mí milagros, Todos referidos al conjunto, y sin embargo cada uno distinto y en su lugar.
Para mí cada hora de la luz y de la oscuridad es un milagro,
- Cada pulgada cúbica de espacio es un milagro,
- Cada yarda cuadrada de la superficie de la tierra está cubierta de lo mismo,
- Cada pie del interior pulula con lo mismo.
Para mí el mar es un milagro continuo, Los peces que nadan—las rocas—el movimiento de las olas—los barcos con hombres dentro, ¿Qué milagros más extraños hay?