Naturalezas, climas, la hierba de las grandes Llanuras pastoriles, Ciudades, trabajos, muerte, animales, productos, guerra, el bien y el mal—todo esto soy yo,
Proporcionando esto, en todos sus pormenores, el viejo ramaje a mí y a América, ¿cómo puedo hacer menos que pasar el hilo de la unión de todo ello, para ofrecer lo mismo a ustedes?
¡Quienquiera que seas! ¿cómo no voy a ofrecerte hojas divinas, para que tú también seas elegible como yo?
¿Cómo no voy a cantarte aquí, invitándote a recoger por ti mismo ramos del incomparable ramaje de estos Estados?