Moviéndose con paso firme, oscilando de derecha a izquierda, Uniforme, levemente subiendo y bajando mientras los pasos llevan el compás; Espíritu de horas que conocí, todas de un rojo afiebrado un día, pero pálidas como la muerte al siguiente, Toca mi boca antes de que te vayas, presiona firmemente mis labios, Déjame tus pulsos de furia—legítalos para mí—lléname de corrientes convulsivas, Permite que abrasen y ampollen mis cantos cuando te hayas ido, Permite que te identifiquen ante el futuro en estas canciones.
Adieu to a Soldier
Adiós, oh soldado, Tú de las duras campañas (que compartimos), La marcha rápida, la vida del campamento, La reñida contienda de frentes opuestos, la larga maniobra, Batallas rojas con su matanza, el estímulo, el juego fuerte y terrífico, Hechizo de todos los corazones bravos y varoniles, los trenes del tiempo a través tuyo y de los de tu clase todos llenos, De guerra y de la expresión de la guerra.
Adiós, querido camarada, tu misión se ha cumplido—mas yo, más belicoso, Yo mismo y esta alma mía tan litigiosa, Aún en nuestra propia campaña empeñados, Por caminos nunca andados con emboscadas de opuestos jalonados, Por muchas duras derrotas y muchas crisis, a menudo desconcertado, Aquí marchando, siempre marchando, dando una batalla—sí, aquí, A batallas más fieras y pesadas dando expresión.