- El estadista, el ejecutivo, el líder de un partido, el director de una asociación voluntaria, descubrió que si tenía que debatir dos docenas de temas diferentes en el transcurso del día, alguien tendría que prepararlo.
- Empezó a clamar por notas informativas.
- Descubrió que no podía leer su correspondencia.
- Exigió a alguien que subrayara las oraciones interesantes de las cartas importantes.
- Descubrió que no podía digerir las grandes pilas de informes mecanografiados que envejecían sobre su escritorio.
- Exigió resúmenes.
- Descubrió que no podía leer una serie interminable de cifras.
- Abrazó al hombre que hizo dibujos a color de estas.
- Descubrió que en realidad no distinguía una máquina de otra.
- Contrató ingenieros para que las eligieran y le dijeran cuánto costaban y qué podían hacer.
Se despojó de una carga tras otra,