se le dan. «Omnipotencia con la ayuda de gestos mágicos».
Más tarde, el niño aprende a hablar, pide lo que desea y tiene un éxito parcial. «El período de los pensamientos mágicos y las palabras mágicas».
Cada fase puede persistir en determinadas situaciones, aunque superpuesta y visible solo a veces, como por ejemplo, en las pequeñas supersticiones inofensivas de las que pocos estamos totalmente libres. En cada fase, el éxito parcial tiende a confirmar esa forma de actuar, mientras que el fracaso tiende a estimular el desarrollo de otra.
Muchos individuos, partidos e incluso naciones rara vez parecen trascender la organización mágica de la experiencia. Pero en los sectores más avanzados de los pueblos más avanzados, la prueba y el error, tras repetidos fracasos, han llevado a la invención de un nuevo principio. La luna, aprenden, no se mueve ladrándole. Las cosechas no se obtienen de la tierra mediante festivales de primavera o mayorías republicanas, sino con luz solar, humedad, semillas, abono y cultivo.