y la lentitud de los austríacos por el otro, como suficientes para asegurar el éxito de su plan, ¿quién puede culparlo? Pero como no podemos dejar estas ventajas morales fuera de consideración, tampoco podemos atribuir el éxito únicamente a la mera forma geométrica del ataque. Pensemos tan solo en la no menos brillante campaña de Buonaparte en el año 1796, cuando los austríacos fueron tan severamente castigados por su marcha concéntrica hacia Italia. Los medios de que disponía el general francés en aquella ocasión, el general austríaco también los tenía a su disposición en 1757 (a excepción de los morales); de hecho, tenía un poco más, pues no era, como Buonaparte, más débil que su adversario. Por lo tanto, cuando sea de temer que el avance en líneas separadas y convergentes pueda ofrecer al enemigo los medios de contrarrestar la desigualdad de fuerzas numéricas mediante el uso de líneas interiores, tal forma de ataque no es aconsejable; y si debido a la situación de los beligerantes hay que recurrir a ella, solo puede ser considerada como un mal necesario.
Si, desde este punto de vista, dirigimos la mirada al plan que se adoptó para la invasión de Francia en 1814, es imposible aprobarlo. Los ejércitos ruso, austríaco y prusiano estaban concentrados en un punto cercano a Fráncfort del Meno, en la línea más natural y directa hacia el centro de la fuerza de la monarquía francesa. Estos ejércitos fueron separados entonces, para que uno pudiera penetrar en Francia desde Maguncia y el otro desde Suiza.
Como la fuerza del enemigo estaba tan reducida que la defensa de la frontera estaba fuera de discusión, toda la ventaja que cabía esperar de este avance concéntrico, si llegaba a tener éxito, era que, mientras Lorena y Alsacia eran conquistadas por un ejército, el Franco Condado sería tomado por el otro. ¿Valía la pena esta insignificante ventaja de marchar hacia Suiza? Sabemos muy bien que hubo otros motivos (pero igualmente insuficientes) que provocaron esta marcha; pero aquí nos limitamos al punto que estamos considerando.