Aún no hemos reparado en las fronteras del estado, ni hemos dicho nada acerca de la forma geométrica de todo el sistema de fortalezas, ni de los otros puntos geográficos en relación con su situación, porque consideramos que los objetos antes mencionados son los más esenciales y somos de la opinión de que en muchos casos ellos solos son suficientes, en particular en los estados pequeños. Pero, al mismo tiempo, se pueden admitir otras consideraciones, y pueden ser imperativas en países de mayor extensión superficial, que o bien tienen una gran cantidad de ciudades y caminos importantes, o bien, por el contrario, carecen casi por completo de ellos, que son muy ricos y, aun poseyendo ya muchas fortalezas, todavía necesitan otras nuevas, o aquellos que, por otra parte, son muy pobres y se ven en la necesidad de hacer que unas pocas basten; en suma, en aquellos casos en que el número de fortalezas no se corresponde con el número de ciudades y caminos importantes que se presentan, siendo considerablemente mayor o menor.
Echaremos ahora una ojeada a la naturaleza de esas otras consideraciones.
Las principales preguntas que quedan se relacionan con
- La elección de las carreteras principales, si los dos países están conectados por más carreteras de las que deseamos fortificar.
- Si las fortalezas deben situarse únicamente en la frontera, o repartirse por el país. O,
- Si deben distribuirse uniformemente, o en grupos.
- Circunstancias relativas a la geografía del país a las que es necesario prestar atención.
Varios otros puntos respecto a la forma geométrica de la línea de fortificaciones, tales como si deben colocarse en una sola línea o en varias, es decir, si prestan mejor servicio colocados unos detrás de otros, o uno al