consecuencia, incluso de una táctica. Esta confusión de ideas se traslada a la vida real, y si queremos ver un ejemplo memorable de ello, no tenemos más que recordar que Prusia dejó en 1806 una reserva de 20.000 hombres acantonados en la Marca, bajo las órdenes del príncipe Eugenio de Wurtemberg, que difícilmente podían llegar al Sala a tiempo de ser de alguna utilidad, y que otra fuerza de 25.000 hombres perteneciente a esta potencia permaneció en el este y sur de Prusia, destinada únicamente a ser puesta en pie de guerra más tarde como reserva.
Después de estos ejemplos no se nos puede acusar de haber estado luchando contra molinos de viento.