CodalSearch this book — or all of Codal…⌘K
Page 807 of 1119
Table of Contents

CAPÍTULO XXV. Retirada al interior del país

Ahora bien, ciertamente, el ejército ruso se habría metido así en la misma dificultad a la que se habría expuesto tomando la dirección de Kiev al principio, a saber, la de quedar separado de la masa de su propio territorio; pero esta desventaja se habría vuelto ahora casi insignificante, pues cuán diferente habría sido la condición del ejército francés si hubiera marchado directamente sobre Kiev sin hacer el rodeo por Moscú.

Es evidente que un cambio de dirección tan repentino de una línea de retirada, el cual es muy practicable en un país espacioso, asegura ventajas notables.

  1. Hace imposible que el enemigo (la fuerza que avanza) mantenga su antigua línea de comunicación; pero la organización de una nueva es siempre un asunto difícil, además de que el cambio se realiza gradualmente, por lo que, probablemente, tenga que probar más de una línea nueva.
  1. Si ambas partes se aproximan de nuevo a la frontera de este modo; la posición del agresor ya no cubre sus conquistas y, con toda probabilidad, tendrá que renunciar a ellas.

Rusia, con sus enormes dimensiones, es un país en el cual dos ejércitos podrían de este modo jugar regularmente a las prendas (Zeck jagen).

Pero un cambio semejante en la línea de retirada también es posible en países más pequeños, cuando otras circunstancias son favorables, lo cual solo puede juzgarse en cada caso individual, según sus diferentes relaciones.

Una vez fijada la dirección en la que el enemigo debe ser atraído al país, se deduce por sí mismo que nuestro ejército principal debe tomar esa dirección, pues de otro modo el enemigo no avanzaría en ella y, aunque lo hiciera, no podríamos entonces imponerle todas las condiciones arriba supuestas.

807