Es decir, la fortaleza mediante su oposición activa solo puede frenar en cierta medida las incursiones de las bandas hostiles. Si esta oposición se limita meramente a lo que la guarnición puede efectuar, el resultado debe ser verdaderamente escaso, pues las guarniciones de tales plazas suelen ser débiles y habitualmente constan solo de infantería, y esta no de la mejor calidad. La idea cobra un poco más de realidad si pequeñas columnas se mantienes en comunicación con la plaza, haciendo de ella su base y lugar de retirada en caso de necesidad.
- Como centro de un armamento general de la nación. Los víveres, las armas y las municiones nunca pueden suministrarse de manera regular en una guerra popular; por otro lado, está en la propia naturaleza de tal guerra hacer lo mejor que podamos; de ese modo se abren mil pequeñas fuentes que proporcionan medios de resistencia que de otro modo habrían permanecido inútiles; y es fácil ver que una fortaleza fuerte y espaciosa, como un gran depósito de estas cosas, bien puede conferir a toda la defensa más fuerza e