En el presente intento de verter al inglés esta porción de las obras de Clausewitz, el traductor es consciente de muchas deficiencias, pero confía en todo caso en lograr que este célebre tratado sea más conocido en Inglaterra, convencido, como está, de que en lo que respecta a los intereses de este país, la obra no ha perdido nada de la importancia que poseía en el momento de su primera publicación.
J. J. GRAHAM (Cor.)