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Aviso

terminan o bien en que cada uno mantiene su propia opinión, o bien en un compromiso por consideraciones mutuas de respeto, un término medio en realidad carente de valor.(*)

Por consiguiente, las ideas claras sobre estos asuntos no son del todo inútiles; además, la mente humana tiene una tendencia general hacia la claridad y siempre desea ser coherente con el orden necesario de las cosas.

Debido a las grandes dificultades que entraña la construcción filosófica del arte de la guerra, y a los numerosos intentos fallidos en este sentido, la mayoría de la gente ha llegado a la conclusión de que tal teoría es imposible, por cuanto concierne a cuestiones que ninguna ley permanente puede abarcar.

También nosotros deberíamos compartir esta opinión y renunciar a cualquier intento de teoría, si no fuera porque un gran número de proposiciones se manifiestan evidentes sin ninguna dificultad, como, por ejemplo, que la forma defensiva, con un objetivo negativo, es la forma más fuerte, y el ataque, con un objetivo positivo, el más débil; que los grandes resultados arrastran a los pequeños; que, por tanto, los efectos estratégicos pueden remitirse a ciertos centros de gravedad; que una demostración es una aplicación de fuerza más débil que un ataque real y que, por tanto, debe haber alguna razón especial para recurrir a la primera; que la victoria no consiste meramente en la conquista en el campo de batalla, sino en la destrucción de las fuerzas armadas, física y moralmente, lo cual por lo general solo puede lograrse mediante una persecución tras haber ganado la batalla; que los éxitos son siempre mayores en el punto donde se ha ganado la victoria y que, por consiguiente, el cambio de una línea y de un objetivo a otros solo puede considerarse como un mal necesario; que un movimiento envolvente solo se justifica por una superioridad numérica general o por la ventaja de nuestras líneas de comunicación y retirada sobre las del enemigo; que las posiciones en los flancos solo se justifican por razones similares; que todo ataque se vuelve más débil a medida que avanza.

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