Es natural, por tanto, que en un negocio como la Guerra —que en su plan, construido sobre circunstancias generales, es tan a menudo frustrado por accidentes inesperados y singulares— deba dejarse en general más al talento, y pueda hacerse menor uso de una guía teórica que en cualquier otro.
24. TERCERA PECULIARIDAD.—INCERTIDUMBRE DE TODOS LOS DATOS.
Por último, la gran incertidumbre de todos los datos en la Guerra es una dificultad peculiar, porque toda acción debe, hasta cierto punto, planificarse en una mera penumbra que, además, no pocas veces —como el efecto de la niebla o la luz de la luna— da a las cosas dimensiones exageradas y una apariencia antinatural.
Lo que esta débil luz deja indistincto a la vista, el talento debe descubrirlo, o habrá de dejarse al azar. Es, por tanto, de nuevo el talento, o el favor de la fortuna, en lo que debe confiarse, a falta de un conocimiento objetivo.
25. LA TEORÍA POSITIVA ES IMPOSIBLE.
Con materiales de este género solo podemos decirnos que es una absoluta imposibilidad construir para el arte de la guerra una teoría que, a modo de andamio, garantice al protagonista un apoyo externo por todas partes.
En todos aquellos casos en los que se vea abandonado a su talento, se hallaría lejos de este andamio de la teoría y en oposición a él, y por muy versátil que se hubiera estructurado, se produciría el mismo resultado del que hablamos al decir que el talento y el genio actúan más allá de la ley, y la teoría se halla en oposición a la realidad.