oraciones, ciertamente, en la oración del Padrenuestro ha encerrado nuestro Señor Jesucristo la mayor parte de las cosas. Ciertamente, goza de tres privilegios en su dignidad, por los cuales es más digna que cualquier otra oración: * porque Jesucristo mismo la hizo; * y es breve, para que pudiera ser aprendida con mayor ligereza, y para retenerla más fácilmente en el corazón, y socorrerse con más frecuencia con esta oración; y para que el hombre se fatigue menos al decirla; y para que nadie pueda excusarse de aprenderla, siendo tan breve y tan fácil; * y porque comprende en sí misma todas las buenas oraciones. La exposición de esta santa oración, que es tan excelente y tan digna, se la confío a los maestros de teología; tan solo diré esto: cuando reces para que Dios te perdone tus culpas, así como tú perdonas a aquellos que te ofenden, ten mucho cuidado de no estar fuera de la caridad. Esta santa oración disminuye asimismo el pecado venial, y por ello concierne especialmente a la penitencia. Esta oración debe decirse con verdad y con fe sincera, y el hombre ha de rogar a Dios ordenadamente, con discreción y devoción; y siempre pondrá el hombre su voluntad en sujeción a la voluntad de Dios. Esta oración debe decirse asimismo con gran humildad y suma pureza, con honestidad, y sin fastidio para ningún hombre ni mujer. Debe continuarse también con las obras de caridad. Sirve contra los vicios del alma; porque, como afirma san Jerónimo, mediante el ayuno se salvan los vicios de la carne, y mediante la oración los
After this thou shalt understand, that bodily pain stands in waking. For Jesus Christ saith “Wake and pray, that ye enter not into temptation.”