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nydus/On Growth and FormPublic
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CAPÍTULO V LAS FORMAS DE LAS CÉLULAS

En un Heliozoario simple y típico, como el animaláculo solar, Actinophrys sol, tenemos una 〜gota〠de protoplasma, contraída por su tensión superficial hasta adoptar una forma esférica. Dentro de la masa protoplásmica heterogénea hay porciones más fluidas, y en la superficie que las separa del protoplasma circundante, una tensión superficial similar hace que también adopten la forma de 〜vacuolas〠esféricas, que en realidad son pequeñas gotas claras dentro de la grande; a menos que se vuelven numerosas y muy apiñadas, en cuyo caso, en lugar de esferas o gotitas aisladas, constituirán una 〜espuma〠, dando lugar sus presiones y tensiones mutuas a conôÙfiôÙgurôÙaôÙciones regulares como las que estudiaremos en el próximo capítulo. Uno o más de estos espacios claros pueden ser lo que se denomina una 〜vacuola contráctil〠: es decir, una gotita cuya tensión superficial se encuentra en equiôÙlibôÙrio inestable y tiende a desaparecer por completo, de modo que el contorno definido de la vacuola desaparece repentinamente49. De nuevo, dentro del protoplasma hay uno o más núcleos, cuya propia tensión superficial (en la superficie entre el núcleo y el protoplasma circundante), los ha arrastrado a su vez a la forma {265} de esferas. Hacia el exterior a través del protoplasma, y extendiéndose mucho más allá de la superficie esférica de la célula, corren hilos lineales rígidos de protoplasma modificado o diferenciado, reemplazados o reforzados en algunos casos por delicadas agujas silíceas. En cualquier caso, sabemos poco o nada sobre las fuerzas que conducen a su producción, y no ocultamos nuestra ignorancia cuando atribuimos su desarrollo a una 〜polarización radial〠de la célula. En el caso del filamento protoplásmico, podemos (si buscamos una hipótesis), suponer que es de algún modo comparable a una corriente viscosa, o 〜vena líquida〠, empujada o eyectada desde el cuerpo de la célula. Pero una vez formado, este filamento largo y comparativamente rígido está separado por una superficie distinta del protoplasma vecino, es decir, del protoplasma superficial más fluido de la célula; y este último comienza a trepar por el filamento, tal como el agua treparía por el interior de un tubo de vidrio, o por los lados de una varilla de vidrio sumergida en el líquido. Es el caso simple de un equilibrio entre tres tensiones distintas: (1) la existente entre el filamento y el protoplasma adyacente, (2) la existente entre el filamento y el agua adyacente, y (3) la existente entre el agua y el protoplasma. Llamando a estas tensiones respectivamente Tÿ£¢fp, Tÿ£¢fw y Tÿ£¢wp, se alcanzará el equiôÙlibôÙrio cuando el ángulo de contacto entre el protoplasma fluido y el filamento sea tal que cosã€₤öÝ =ã€₤(Tÿ£¢fwã€₤㈒ã€₤Tÿ£¢wp)ã€₤ã „ã€₤Tÿ£¢fp. Es evidente en este caso que el ángulo es muy pequeño. La forma precisa de la curva es algo diferente de la que, bajo circunstancias ordinarias, adopta un líquido que asciende por una superficie sólida, como el agua en contacto con el aire asciende por una superficie de vidrio; debiéndose la diferencia al hecho de que aquí, debido a que la densidad del protoplasma es prácticamente idéntica a la del medio circundante, todo el sistema es prácticamente inmune a la gravedad. Bajo circunstancias normales la curva forma parte de la 〜curva elástica〠mediante la cual se genera esa superficie de revolución que hemos llamado, siguiendo a Plateau, nodoide; pero en el presente caso es aparentemente una catenaria. Sea cual fuere la curva, forma obviamente una superficie de revolución alrededor del filamento.

Puesto que la atracción ejercida por esta tensión superficial es simétrica alrededor del filamento, este será atraído por igual {266} en todas direcciones; en otras palabras, tenderá a colocarse normalmente respecto a la superficie de la esfera, es decir, irradiando directamente hacia afuera desde el centro.

Si la distancia entre dos filamentos adyacentes es considerable, la curva simplemente se encontrará con el filamento en el ángulo öÝ al que ya se ha hecho referencia; pero si están lo suficientemente cerca el uno del otro, tendremos una curva catenaria continua que formará un bucle colgante entre un filamento y el otro.

Y cuando esto es así, y los filamentos radiales están espaciados de manera más o menos simétrica, podemos tener un hermoso sistema de depresiones semejantes a un panal de miel sobre la superficie del organismo, teniendo cada celda del panal una configuración geométrica estrictamente definida.

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