complicada en su forma y algo menos simétrica que la grúa esquemática de Culmann, de la que difiere principalmente en el hecho de que la carga se divide en dos partes, a saber, la que soporta la cabeza del hueso y la porción menor que descansa sobre el trocánter mayor; pero esto equivale meramente a decir que se ha recortado una muesca en la superficie superior curvada de la estructura, y no tenemos ninguna dificultad en ver que la disposición anatómica de las trabéculas sigue con precisión la distribución mecánica de las tensiones de compresión y tracción o, en otras palabras, concuerda perfectamente con el diagrama teórico de tensiones de la grúa. Las líneas de tensión se agrupan estrechamente a lo largo de los lados del fuste, y se pierden o se ocultan allí en la sustancia de la pared ósea sólida; pero en la cabeza del hueso y cerca de ella, una capa periférica de hueso no basta para contenerlas, y se extienden a través de la masa central en la forma concreta real de trabéculas óseas16.
Mutatis mutandis, el mismo fenómeno puede rastrearse en cualquier otro hueso que soporte peso y esté sujeto a flexión; y en el calcáneo y la tibia, y más o menos en todos los huesos de la extremidad inferior, la disposición resulta ser muy simple y clara.
Así, en el os calcis, el peso que descansa sobre la cabeza del hueso tiene que transmitirse en parte a través del talón que se proyecta hacia atrás hasta el suelo, y en parte hacia delante a través de su articulación con el hueso cuboides, hacia el arco del pie. Tenemos así, muy parecido a una techumbre triangular, dos elementos de compresión, inclinados alejándose el uno del otro; y estos tienen que estar unidos mediante un «tirante» o elemento de tensión, correspondiente al tercer elemento horizontal de la armadura.
Hasta ahora, ocupándonos por completo de las tensiones y deformaciones debidas a la tracción y a la compresión, hemos omitido por completo hablar de un tercer factor muy importante en los cálculos del ingeniero, a saber, lo que se conoce como «esfuerzo cortante». Una fuerza de cizallamiento es aquella que produce una «distorsión angular» en una figura, o (lo que viene a ser lo mismo) que tiende a hacer que sus