Muchas estadísticas indican una disminución del peso del cerebro durante la vida adulta. Boas39 se inclinaba a atribuir este aparente fenómeno a nuestros métodos estadísticos, y a sostener que este «apenas podía explicarse de otra manera que no fuera suponiendo una mayor tasa de mortalidad entre los hombres con cerebros muy grandes, a una edad de unos veinte años». Pero Raymond Pearl ha demostrado que existen indicios de una disminución constante y muy gradual en el peso del cerebro con la edad avanzada, que comienza a los veinte años o antes, y continúa a lo largo de toda la vida adulta40.
La segunda parte de la tabla muestra los pesos constantemente decrecientes de los órganos en cuestión en comparación con el cuerpo; el cerebro cae de más del 12 por ciento al nacer a poco más del 2 por ciento a los veinticinco años; el corazón del ôñ75 al ôñ46