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nydus/On Growth and FormPublic
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CAPÍTULO XIII LA FORMA DE LOS CUERNOS Y DE LOS DIENTES O COLMILLOS: CON UNA NOTA SOBRE LA TORSIÓN

indudablemente un ángulo de espiral mayor que otros. Pero en la mayoría de los casos, el ángulo parecería ser tal que una configuración espiral se haría de todo punto manifiesta con solo que el colmillo prosiguiera su crecimiento constante, sin otros cambios en su forma, hasta alcanzar las dimensiones que encontramos en el mamut. En una especie como Mastodon angustidens, o M. arvernensis, el ángulo específico es bajo y el colmillo comparativamente recto; pero los mastodontes americanos y la especie actual de elefante poseen colmillos que no difieren de manera apreciable, salvo en el tamaño, de los grandes colmillos en espiral del mamut, si bien, debido a su relativa cortedad, la espiral está poco desarrollada y solo se muestra a la vista como una suave curva. Allí donde el diente es verdaderamente muy largo, como en el mamut o en el castor, empieza a manifestarse el efecto de cierta asimetría lateral, leve y prácticamente inevitable, en el ritmo de crecimiento: en otras palabras, se observa que la espiral no se encuentra absolutamente en un plano, sino que es una curva de doble curvatura, como un cuerno retorcido. Vemos esta condición muy claramente en los enormes colmillos caninos del babirusa; es un rasgo destacado en el mamut, y resulta más o menos perceptible en cualquier colmillo grande de los elefantes ordinarios.

La forma de un diente molar, que es esencialmente un sistema de ramificación o gemación, y en el cual el crecimiento longitudinal que da lugar a una curva espiral se manifiesta muy poco, constituye un problema completamente distinto del que no intentaré ocuparme por el momento.

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