Podemos concebir también, entre otras condiciones, el muy curioso caso en el que el protoplasma puede extenderse por completo sobre la superficie de la concha sin alcanzar una posición de equiôÙlibôÙrio; en cuyo caso se formará una nueva concha que encierre a la antigua, {604} ya sea que esta última tenga la forma de una sola y solitaria cámara, o haya alcanzado ya la forma de una concha tabicada o espiral. Esto es precisamente lo que suele suceder en el caso de la Orbulina, cuando dentro de la concha esférica encontramos una pequeña, pero perfectamente formada, espiral 〜Globigerina12.ã€
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CAPÍTULO XII LAS CONCHAS EN ESPIRAL DE LOS FORAMINÍFEROS
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