En uno de los experimentos de Plateau, una burbuja de aceite (protegida de la gravedad al ser el peso específico del fluido circundante idéntico al suyo) se equilibra entre dos anillos. Puede entonces hacerse que adopte la forma de la Fig. 63, es decir, la forma de un cilindro con extremos esféricos; y existe entonces en todas partes, debido a la convexidad de la película superficial, una presión hacia adentro sobre el contenido fluido de la burbuja. Si el líquido circundante es aunque sea un poco más pesado o más ligero que el que constituye la gota, entonces las condiciones de equilibrio se verán modificadas en consecuencia {223} y la gota cilíndrica adoptará la forma de un unduloide (Fig. 64 A, B), con su porción dilatada abajo o arriba,
según sea el caso; y nuestro cilindro también puede, por supuesto, convertirse en un unduloide ya sea alargándolo aún más, o sustrayendo una porción de su aceite, hasta que finalmente se produzca la ruptura y el cilindro se divida en dos nuevas gotas esféricas. En todos los casos por igual, el unduloide, al igual que el cilindro original, estará rematado por extremos esféricos, los cuales son el signo, y la consecuencia, de la presión positiva producida por las paredes curvadas del unduloide. Pero si nuestro cilindro inicial, en lugar de ser alto, es plano o regordete (con ciertas relaciones definidas entre altura y anchura), entonces podrán manifestarse nuevos fenómenos. Pues ahora, si se extrae con cautela un