Codal
nydus/The Tale of GenjiPublic
Página 134 de 380
Table of Contents

Capítulo IV Yūgao

a consecuencia de las cuales (o eso parece) se recuperó un poco y se levantó, aunque está muy debilitada. Mandó decir que deseaba verme una vez más antes de morir, y como yo le tenía mucho cariño cuando era niño, no pude negarme. Mientras estuve allí, un criado de la casa enfermó y murió de manera repentina. Por consideración hacia mí, retiraron el cuerpo al caer la noche. Pero tan pronto como me informaron de lo sucedido, recordé que el Ayuno del Noveno Mes estaba próximo y por esta razón no me ha parecido correcto presentarme ante el Emperador, mi padre. Además, desde primera hora de la mañana tengo tos y un fuerte dolor de cabeza, así que sabrás disculparme por tratarte de este

—Le daré su mensaje al Emperador. Pero debo decirle que anoche, cuando usted estaba fuera, envió mensajeros a buscarlo y parecía, si me atrevo a decirlo, de muy mal humor.

Tō no Chūjō se disponía a marchar, pero deteniéndose un momento regresó al lecho de Genji y dijo en voz baja:

«¿Qué le pasó realmente anoche? Lo que acaba de decirme no puede ser verdad».

—No hace falta que entre en detalles —respondió Genji con impaciencia—. Simplemente dígale que sin pretenderlo me he visto expuesto a una impureza, y discúlpeme ante él lo mejor que pueda.

Hablaba con aspereza, pero en su corazón solo había una tristeza inefable; y estaba muy cansado.

Todo el día permaneció oculto a la vista. Una vez mandó a llamar al hermano de Tō no Chūjō, Kurōdo no Ben, y le dio un mensaje formal para el Emperador.

La misma excusa serviría para el Gran Salón, y envió un mensaje similar allí y a otras casas donde se le pudiera esperar.

134