Codal
nydus/The Tale of GenjiPublic
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Capítulo V Murasaki

por esta razón pudo conseguir que niñas y niños de las mejores casas de la Capital la visitaran en la orilla del mar para ser compañeros de juegos de su propia hijita, la cual adquirió así los modales más refinados. —Si una persona sin escrúpulos se encontrara en esos parajes —dijo otro—, mucho temo que, a pesar de la maldición del difunto padre, no le resultaría fácil resistirse a ella.

El relato dejó una profunda impresión en la imaginación de Genji. Como bien sabían sus caballeros, todo lo fantástico o grotesco, tanto en las personas como en las situaciones, lo atraía de inmediato con fuerza. Por lo tanto, no les sorprendió verlo escuchar con tanta atención.

«Ya ha pasado con creces el mediodía —dijo uno de ellos—, y creo que podemos dar por sentado que pasará el día sin que se le declare de nuevo el mal. Así que será mejor que vayamos poniéndonos en marcha hacia casa».

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