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nydus/The Tale of GenjiPublic
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Capítulo VI La flor de azafrán

Nuevamente el sonido de los mazos de las bataneras llegó a sus oídos, atormentándolo con recuerdos y añoranzas. Escribió muchas cartas a la tocadora de cítara, pero con no más éxito que antes. Su grosería lo exasperaba. Más que nunca estaba decidido a no ceder, y haciendo llamar a Myōbu la regañó por haberle sido de tan poca ayuda.

—«¿Qué estará pasando por la mente de la princesa? —dijo—; nunca antes había conocido un comportamiento tan extraño».

Si él estaba picado y sorprendido, Myōbu, por su parte, estaba disgustada de que el asunto hubiera salido tan mal.

«Nadie puede decir que hayas hecho nada tan sumamente excéntrico o indiscreto, y no creo que ella piense así. Si no responde a tus cartas, es solo parte de su reticencia general a enfrentarse al mundo exterior».

—Pero semejante manera de comportarse es verdaderamente bárbara —dijo Genji—; si fuera una muchacha en la adolescencia y bajo el cuidado de padres o tutores, semejante timidez podría perdonarse; pero en una mujer independiente resulta inconcebible. Jamás le habría escrito de no haber dado por sentado que tenía cierta experiencia del mundo. Tan solo esperaba haber encontrado a alguien que en momentos de ocio o depresión me correspondiera con simpatía. No me dirigí a ella en el lenguaje de la galantería, sino que tan solo le rogué permiso para conversar a veces con ella en esa extraña y solitaria morada. Pero, puesto que parece incapaz de comprender lo que le estoy pidiendo, debemos ver qué se puede hacer sin esperar su permiso. Si me ayudas, puedes estar seguro de que no te deshonraré de ningún modo.

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