alrededor para admirarla. Estaba escrita con descuido en papel blanco liso, pero no por ello era menos elegante. > «¿Acaso vuestro obsequio de una prenda significa que deseáis que se guarde entre nosotros mayor distancia que
En la noche del último día del año devolvió la caja que había contenido su chaqueta, poniendo en ella un traje de corte que le había sido regalado anteriormente, un vestido de tejido teñido de color uva y varias telas de color rosa amarillento y similares.
La caja fue traída por Myōbu. Las ancianas damas de compañía de la princesa se dieron cuenta de que Genji no aprobaba el gusto de su señora por los colores y deseaba darle una lección.
«Sí —dijeron a regañadientes—, es un rojo intenso y hermoso mientras es nuevo, pero piensen tan solo en cómo se desvanecerá. Y en el poema de la señora también, estoy segura, había mucho más buen sentido. En su respuesta él solo intenta lucirse».
La princesa compartía la buena opinión que ellas tenían de su poema. Le había costado un gran esfuerzo y, antes de enviarlo, había tenido la precaución de copiarlo en su cuaderno de notas.
Luego llegaron las celebraciones del Año Nuevo; y este año también habría mascarada de Año Nuevo, una banda de jóvenes nobles que iba de un lado a otro bailando y cantando por varias partes del Palacio. Después de la fiesta del Caballo Blanco, el día siete, Genji se marchó de la presencia del Emperador al anochecer y se fue a sus propios aposentos en el Palacio, como si tuviera la intención de pasar allí la noche. Pero más tarde se trasladó al Palacio Hitachi, que en esta ocasión tenía un aspecto menos desalentador que de costumbre. Incluso la princesa era