wake!’ And before Shōnagon had time to utter a sound, he had taken the child in his arms and begun gently to rouse her. Still half-dreaming, she thought it was the prince her father who had come to fetch her. ‘Come,’ said Genji while he put her hair to rights, ‘your father has sent me to bring you back with me to his palace.’ For a moment she was dazed to find that it was not her father and shrank from him in fright. ‘Never mind whether it is your father or I,’ he cried; ‘it is all the same,’ and so saying he picked her up in his arms and carried her out of the inner
—¡Vaya! —exclamaron Koremitsu y Shōnagon, estupefactos. ¿Qué iba a hacer a continuación?
—Parece —dijo Genji— que os inquietó que os dijera que no podía visitarla aquí tan a menudo como deseaba y que dispondría lo necesario para que ella fuera a un lugar más conveniente. Me he enterado de que la vais a enviar a donde me será todavía más difícil verla. Por tanto... preparaos uno u otro para venir conmigo.
Shōnagon, que ahora se daba cuenta de que iba a raptar a la niña, cayó en un terrible estado de desconcierto. «¡Oh, señor —dijo—, no podría haber elegido peor momento! Hoy viene su padre a buscarla, y ¿qué voy a decirle? Si tan solo esperara, estoy segura de que al final todo se arreglaría. Pero al actuar con tanta precipitación no se hará ningún favor y dejará a los pobres sirvientes en un aprieto muy triste». «Si eso es todo —exclamó Genji—, que la sigan en cuanto les plazca», y para desesperación de Shōnagon hizo que acercaran el carruaje. La niña estaba de pie, llorando y desconcertada. No parecía haber forma de impedir que cumpliera su propósito y, recogiendo la ropita de la niña que había estado cosiendo la noche anterior, la nodriza se puso su mejor