Codal
nydus/The Tale of GenjiPublic
Página 189 de 380
Table of Contents

Capítulo V Murasaki

Una hermosa noche de luna en la que había decidido, en contra de su propia inclinación, hacer una cierta visita secreta,70 se puso a llover. Como había salido del Palacio y el lugar al que se dirija estaba en los suburbios del Sexto Barrio, se le ocurrió que sería desagradable ir tan lejos bajo la lluvia.

Estaba pensando qué debía hacer cuando advirtió una casa derruida rodeada de árboles muy antiguos. Preguntó de quién podría ser aquella mansión sombría y desolada, y Koremitsu, quien, como de costumbre, iba con él, le respondió: «Vaya, esa es la casa del difunto Azechi no Dainagon. Hace uno o dos días tuve la ocasión de pasar por allí y me dijeron que mi Señora, la monja, se ha debilitado mucho y ya no se entera de lo que ocurre a su alrededor».

«¿Por qué no me dijiste esto antes?», dijo Genji profundamente preocupado; «Debería haber pasado de inmediato para transmitirle mi pésame a su familia. Te ruego que entres ahora mismo y preguntes cómo está».

Koremitsu envió en consecuencia a uno de los criados menores a la casa, con instrucciones de dar la impresión de que Genji había venido expresamente a interesarse por ella. Cuando el hombre anunció que el príncipe Genji lo había enviado en busca de noticias y que él mismo estaba esperando afuera, se desató en la casa una gran emoción y consternación.

Su ama, dijeron los sirvientes, llevaba varios días postrada en un estado muy precario y mal podía recibir una visita. Pero no se atrevían simplemente a despachar a un visitante tan distinguido, y tras ordenar apresuradamente el salón del sur, lo hicieron entrar en él, diciendo: «Tienen que perdonarnos por recibirlos en esta habitación desordenada. Hemos hecho todo lo posible por hacerla presentable. Quizá, en una visita imprevista, nos disculpen por conducirlo a un rincón tan apartado...».

189