«Acabo de recordar algo muy importante de lo que debo ocuparme en casa —dijo—; no tardaré mucho», y se escurrió tan silenciosamente que los sirvientes de la casa ni se enteraron de que se había ido. Le trajeron su capa desde sus propios aposentos y partió en carruaje acompañado únicamente por Koremitsu, quien iba a caballo detrás. Tras llamar insistentemente, lograron que les abrieran el portal, pero lo hizo un sirviente que no estaba al tanto de nada. Koremitsu le ordenó al hombre que metiera el carruaje de Genji con el menor ruido posible y se dirigió él mismo directamente a la puerta principal, la cual sacudió mientras tosía para que Shōnagon supiera quién estaba
«Mi señor está esperando», dijo cuando ella se acercó a la puerta.
«Pero la joven duerme profundamente —dijo Shōnagon—; Su Alteza no tiene por qué estar levantado y andando a estas horas de la noche». Dijo esto pensando que él regresaba de alguna escapada nocturna y solo había pasado por allí de camino.
«Me han dicho —intervino Genji acercándose en ese momento— que van a trasladar a la niña a casa de su padre y tengo algo importante que debo decirle antes de que se marche».
«Cualquier asunto que tenga que tratar con ella, estoy segura de que le prestará su máxima atención», replicó Shōnagon con burla. ¡Asuntos importantes, nada menos, con una niña de diez años!
Genji entered the women’s quarters. > ‘You cannot go in there,’ cried Shōnagon in horror; ‘several aged ladies are lying all undressed....’ ‘They are all fast asleep,’ said Genji. ‘See, I am only rousing the child,’ and bending over her: ‘The morning mist is rising,’ he cried, ‘it is time to