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nydus/The Tale of GenjiPublic
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Capítulo VII El Festival de las Hojas Rojas

En el séptimo mes tuvieron lugar dos acontecimientos de importancia. Fue nombrada una emperatriz113 y Genji fue ascendido al rango de consejero. El Emperador tenía la intención de abdicar muy pronto. Le habría gustado proclamar a su hijo recién nacido como Príncipe Heredero en lugar del hijo de Kōkiden. Esto era difícil, pues no había ninguna función política que hubiera respaldado tal elección. Los parientes de Fujitsubo eran todos miembros de la familia imperial114 y Genji, de quien podría haber esperado ayuda debido a su afiliación con el clan Minamoto, desafortunadamente no mostraba aptitud alguna para la intriga política. Lo mejor que pudo hacer fue, en todo caso, fortalecer la posición de Fujitsubo y esperar que más adelante ella pudiera ejercer su influencia. Kōkiden se enteró de sus intenciones, y no es de extrañar que se sintiera angustiada y asombrada. El Emperador trató de calmarla señalando que en poco tiempo su hijo sucedería en el trono y que ella ocuparía entonces el rango, igualmente importante, de Emperatriz Madre. Pero resultaba en verdad duro que la madre del Príncipe Heredero fuera ignorada en favor de una concubina de poco más de veinte años. La opinión pública tendía a tomar partido por Kōkiden y había un considerable descontento. La noche en que la nueva Emperatriz fue instalada, Genji, en calidad de consejero, se encontraba entre quienes la acompañaron al Palacio del Medio. Como hija de una emperatriz anterior y madre de un príncipe exquisito, gozaba en la Corte de una consideración que iba más allá de la que su nuevo rango por sí solo le habría procurado. Pero si fue con devoción admirativa con que los otros grandes señores de su séquito la atendieron aquel día, puede imaginarse con qué tiernos a la vez que agonizantes pensamientos el príncipe Genji siguió la litera en la que ella viajaba. Parecía por fin haber sido elevada tan lejos de su alcance que, apenas sabiendo lo que hacía, murmuró para sí los versos:

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