Murasaki cita el verso en la forma en que aparece en los manuscritos japoneses del poema de Po Chü-i. Las ediciones chinas presentan un texto ligeramente distinto. Véase la traducción de Giles, History of Chinese Literature, p. 172.
En el Día del Jabalí del décimo mes era costumbre servir pastelillos de siete clases diferentes, a saber: de haba grande, de judía mungo, de dolicho, de sésamo, de castaña, de caqui y de almidón de azúcar.
En la tercera noche tras la primera convivencia era costumbre ofrecer pequeños pasteles (todos de una misma clase y color) al dios Izanagi y a su hermana Izanami.
Primero, porque la Rata se encuentra al principio de la serie de los doce signos animales; segundo, porque «Rata» se escribe con un carácter que también significa «bebé».
La frase que he traducido como «Dividir por tres» también significa «Uno de tres», es decir, de los Tres Misterios (Nacimiento, Matrimonio, Muerte). Es por eso que Koremitsu «ya no tenía ninguna duda». Pero se han dado muchas otras explicaciones del pasaje. Es de hecho una de las tres mayores dificultades enumeradas por los antiguos profesores de Genji.
Oborozukiyo. Véase la pág. 242, más arriba.
Es decir, convertirse en concubina del Emperador.