“Eres encantadora.”
“Quiero lo que tú quieres. Ya no hay ningún yo. Solo lo que tú quieres”.
“Eres un encanto.”
“Estoy bien. ¿A que estoy bien? No quieres a ninguna otra chica, ¿verdad?”
“No.”
“¿Ves? Estoy bien. Hago lo que quieres”.
“Eres encantadora.”
“Quiero lo que tú quieres. Ya no hay ningún yo. Solo lo que tú quieres”.
“Eres un encanto.”
“Estoy bien. ¿A que estoy bien? No quieres a ninguna otra chica, ¿verdad?”
“No.”
“¿Ves? Estoy bien. Hago lo que quieres”.