—Qué saqué con eso —dijo Jason.
—Por qué no te pones el camisón —dijo Dilsey—. Fue y ayudó a Caddy a quitarse el corpiño y los calzones.
—Mírate nada más —dijo Dilsey. Hizo un bollo con los calzones y le frotó las nalgas a Caddy con ellos.
—Se te ha traspasado hasta el cuerpo —dijo—. Pero esta noche no va a haber baño. Toma.
Le puso el camisón a Caddy y Caddy se metió a la cama y Dilsey fue hasta la puerta y se quedó con la mano en la luz.
—Guarden silencio todos ahora, ¿oyeron? —dijo.
“Está bien.” Dijo Caddy. “Mamá no va a entrar esta noche.” Dijo. “Así que todavía tienen que obedecerme.”
“Sí.” Dijo Dilsey. “Vete a dormir, ahora.”
“Mamá está enferma —dijo Caddy—. Ella y Damuddy están enfermas las dos”.
«Sh», dijo Dilsey. «Vete a dormir».
El cuarto se puso negro, excepto la puerta. Luego la puerta se puso negra.
Caddy dijo: «Calla, Maury», poniéndome la mano encima. Así que me quedé callado. Podíamos oírnos. Podíamos oír la oscuridad.
Se fue, y papá nos miró. Miró a Quentin y a Jason, luego vino y besó a Caddy y me puso la mano en la cabeza.
—¿Está muy enferma mamá? —dijo Caddy.