“Aferrándose a esa puerta
—Vienes a buscar a Caddy —dijo, frotándome las manos—. Qué es. Qué intentas decirle a Caddy.
Caddy olía a árboles y a cuando dice que estábamos dormidos.
—De qué te quejas, dijo Luster.
Puedes verlos otra vez cuando lleguemos al arroyo. Toma. Aquí tienes un floripondio.
Me dio la flor. Atravesamos la cerca y entramos al corral.
—Qué es —dijo Caddy—. Qué le estás intentando decir a Caddy. Lo mandaron afuera, Versh.
—No lo pudieron retener —dijo Versh—. Siguió insistiendo hasta que lo dejaron salir y se vino derechito para acá, mirando por la reja.
—Qué es —dijo Caddy—. Pensaste que sería Navidad cuando volviera de la escuela. Es eso lo que pensaste. La Navidad es pasado mañana. Papá Noel, Benjy. Papá Noel. Vamos, corramos a la casa para calentarnos.
Me tomó de la mano y corrimos entre las hojas brillantes y crujientes. Subimos los escalones y salimos del frío brillante, para meternos en el frío oscuro. El tío Maury estaba volviendo a guardar la botella en el aparador. Llamó a Caddy. Caddy dijo:
—Llévalo junto al fuego, Versh. Ve con Versh —dijo ella—. Entraré en un minuto.
Fuimos al fuego. Mamá dijo,
—¿Tiene frío, Versh?