sangre y entonces pude ver el cielo otra vez y ramas contra él y el sol inclinándose a través de ellas y él sosteniéndome sobre mis pies me pegaste
No pude oír qué sí cómo te sientes bien déjame ir me soltó me apoyé contra la barandilla te sientes bien déjame en paz estoy bien puedes llegar a casa bien vete déjame en paz será mejor que no intentes caminar llévate mi caballo no vete tú puedes colgar las riendas del arzón y dejarlo suelto volverá al establo déjame en paz vete y déjame en paz
Me apoyé en la barandilla mirando el agua le oí desatar el caballo y alejarse galopando y al cabo de un rato ya no oí nada más que el agua y luego otra vez el pájaro dejé el puente y me senté con la espalda contra un árbol y apoyé la cabeza contra el árbol y cerré los ojos un rayo de sol atravesó las ramas y me cayó en los ojos y me moví un poco más alrededor del árbol volví a oír el pájaro y el agua y entonces todo como que se desvaneció y no sentí absolutamente nada me sentí casi bien después de todos esos días y las noches con la madreselva subiendo desde la oscuridad hasta mi habitación donde yo intentaba dormir incluso cuando al cabo de un rato supe que él no me había pegado que había mentido sobre eso por el bien de ella también y que yo me había simplemente desmayado como una muchacha pero ni siquiera eso importaba ya y me senté allí contra el árbol con pequeñas motas de luz solar rozándome la cara como hojas amarillas en una ramita escuchando el agua y sin pensar en nada en absoluto ni siquiera cuando oí venir el caballo a todo galope me sentí allí con los ojos cerrados y oí sus patas agruparse removiendo la arena siseante y pasos corriendo y sus manos corriendo con fuerza tonto tonto estás herido
Abrí los ojos sus manos recorriendo mi rostro
No sabía hacia dónde hasta que oí la pistola no sabía dónde no creí que él y tú saliendo corriendo resbalándose no creí que él tuviera ella me